Después de comer, como es normal, pues da sueño, y ahí estaba yo echándome una cabezada, cuando mi vecino me sorprende a gritos, DESPIERTA, QUE ESTE ES GORDO. Me pilló completamente descolocado del sobresalto y no sabia a donde ir, hasta que me ubico y voy hacia el y veo la lucha que mantienen, que barbaridad de baila, 1,5 kg, y venia por la comisura del labio a punto de soltarse.
Seguíamos pescando pero nada, otro parón, solo alguna picada y una pieza que perdí en el rompeolas, hasta que en la caída de la tarde hubo una picada de un sargo en la caña de mi vecino, estaba grabandole en vídeo cuando veo que en una de las mías hubo otra buena picada, así que sacó mi vecino su pieza y luego me fui corriendo a sacar la mía, un bonito sargo de 1 kg.
En general, un día flojo aunque pudimos salvar el día con esas capturas.




